LENGUA Y EL GÉNERO

LENGUA Y GÉNERO

El funcionamiento del masculino genérico

En la gramática española, el masculino funciona como el género no marcado. Esto significa que, por norma general, se emplea para grupos mixtos (por ejemplo, al decir "los profesores" para referirse a un equipo de hombres y mujeres). Actualmente se busca alternativas a este uso al considerar que puede inferiorizar a las mujeres.

 Género gramatical VS sexo biológico

Es importante diferenciar las propiedades lingüísticas de las biológicas:

• El género es un grupo estrictamente gramatical que se aplica a los sustantivos, adjetivos, artículos y pronombres.

• El sexo es una característica biológica que diferencia a los seres vivos (hombres y mujeres).

Estos no siempre coinciden. De hecho, el español posee palabras genéricas e inclusivas que sirven para designar a cualquier ser humano independientemente de su sexo, como es el caso de persona.

Diferencias en el vocabulario

La influencia cultural se ve a veces en el diccionario a través de diferencias en el significado de ciertas palabras. Esto ocurre cuando una palabra cambia de valor según si se usa en masculino o en femenino, el masculino suele ser neutro o más valorado, mientras que el femenino adquiere un toque despectivo. Un ejemplo claro de este fenómeno es el par zorro / zorra.

Creación de neologismos

A medida que las mujeres se han ido ocupando puestos que antes ocupaban los hombres, la lengua ha creado nuevos neologismos para designarlos. Así surgen palabras como jueza o pilota. Aunque la aparición de estas palabras suele despertar dudas sobre su correcta aplicación al principio.

Recursos para una comunicación inclusiva

El castellano cuenta con formas propias para expresarse, sin necesidad de recurrir a la repetición constante del masculino y el femenino. Se pueden utilizar formas genéricas como:

Sustantivos colectivos: Utilizar el alumnado en sustitución de los alumnos.

Estructuras de relativo: Optar por quienes aspiren a esta plaza en vez de los que aspiren.

La regla de inversión como herramienta

 La discriminación no reside en la forma del idioma, sino en las elecciones que hacen los hablantes al comunicarse. Para comprobar si una frase es sexista, se puede aplicar la "regla de inversión": consiste en cambiar el género de las palabras de la frase y si resulta extraña o discriminatoria, quiere decir que la original también lo era.


Comentarios

  1. Los ejemplos ayudan a comprender mejor las diferencias entre género y sexo.

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